¿Y si el fraude no fuera el problema?
¿Sabes qué es lo más peligroso de mover carga en México? No son solo los asaltos o las carreteras. Es la forma en que las cosas funcionan por costumbre: sin estructura, sin filtros, confiando en quien tenga un WhatsApp y sepa hablar bonito.
Alonso Gálvez lo vivió en carne propia.
Un 15 de septiembre, sí, justo antes del puente, dos transportistas le cancelaron en el último minuto. Sin mucho tiempo que perder, cayó en la clásica búsqueda de emergencia en grupos de WhatsApp. Ahí encontró a un “proveedor” que sonaba bien, mandó sus papeles, pidió un anticipo… y lo demás fue historia.
O más bien, un fraude de manual.
Pero el verdadero problema no fue ese fraude. El verdadero problema fue darse cuenta que operar así sin protocolos, sin trazabilidad, solo con fé, era la norma en muchas empresas. Y que lo grave no era que le hubiera pasado una vez, sino que, con esa forma de operar, podía volver a pasar cualquier día.
Hoy Alonso lo dice claro: digitalizar procesos no es para verse modernos.
Es para sobrevivir. Es para dejar de apostarle a la suerte cada vez que una carga sale a carretera. Es para proteger a tu gente, a tus clientes y a tu empresa de errores que ya no deberíamos aceptar como “parte del negocio”.