Jesús Aragón
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Ensayo 14 de abril de 2025

Las heridas invisibles del crecimiento logístico de Morama

La logística puede ser un arma de doble filo en una empresa en crecimiento. Morama.mx, el emprendimiento de alimentos saludables de Denise Ramonfaur Coindreau, crecía sin parar, pero lo que ella no veía era que cada entrega exitosa escondía un costo oculto. Su negocio estaba “sangrando” dinero en silencio, incluso mientras las ventas subían como la espuma.

La satisfacción de los clientes estaba por las nubes y los pedidos se multiplicaban… sin embargo, los números internos contaban otra historia. Los costos logísticos se disparaban, los inventarios no cuadraban y un almacén externo parecía un agujero negro para sus productos. Cada pallet movido le costaba extra; cada error en la cadena de suministro se acumulaba como una herida invisible que nadie notaba a simple vista.

En el torbellino del día a día era difícil detectar el problema. Con un equipo reducido, Denisse y su gente operaban en modo bombero: empaquetar, enviar, cumplir, apagar incendio tras incendio para que ningún cliente quedara esperando. La prioridad era vender y entregar, y en esa prisa se descuidaron controles básicos. Indicadores esenciales, desde la rotación de inventario hasta el costo por envío, quedaron relegados mientras la empresa avanzaba a ciegas en el frente logístico.

La alarma finalmente sonó cuando las cifras ya no se pudieron ignorar. Una noche, revisando cuentas, algo no cuadró: los gastos de distribución eran insostenibles y el stock real no coincidía con los reportes. Hubo roces con el operador 3PL; Morama tenía un número en inventario y la empresa logística reportaba otro.

Ese fue el punto de quiebre. “No podemos crecer así”, se dijo Denisse al darse cuenta de que dependían de un sistema roto que frenaría su expansión.

Lejos de rendirse, Denisse convirtió la crisis en aprendizaje. Tomó cartas en el asunto y reestructuró su logística de pies a cabeza. Cada error se transformó en un indicador a monitorear: implementó métricas claras para la rotación de inventario, el fill rate (nivel de servicio) y el costo por unidad entregada, entre otras. Lo que antes eran heridas invisibles ahora son datos visibles guiando decisiones estratégicas. Morama selló esas grietas y salió más fuerte, con una operación lista para sostener su ritmo de crecimiento.

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