Jesús Aragón
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Ensayo 8 de julio de 2024

Gestión del Estrés, El Precio de ser el Capitán

Esta edición trata sobre un tema que me enseñó lecciones duras: el estrés.

Imaginen esto: estás en el vasto océano de la logística, con tu barco enfrentando olas gigantes y vientos implacables. Eres el capitán, y cada decisión que tomas lleva la presión de mantener el rumbo y asegurar que tu equipo llegue a salvo.

Pero, ¿qué pasa cuando la verdadera tormenta no está fuera, sino dentro de ti?

En mis días de capitán, enfrentaba un mar de desafíos operativos en transporte, almacenaje y crossdock. A los 28 años, me encontraba en una encrucijada. La carga era inmensa y constante, y me llevaba al límite. Sin darme cuenta, el estrés se convirtió en un compañero constante, una sombra silenciosa y aniquilante.

El resultado de ignorar esta sombra fue devastador. Terminé con hipertensión, pesando 108 kg, fumando, sin dormir y con el ánimo por los suelos. Vivía en un círculo peligroso, uno que cualquier ser humano debería evitar. Mi vida se convirtió en un barco a la deriva, y yo era un capitán sin rumbo.

Pero entonces, algo cambió.

Me di cuenta de que la gestión del estrés era mi brújula perdida. Aprendí que, para liderar eficazmente, primero debía cuidar de mí mismo. La verdadera fuerza no reside en soportar el peso de todo en silencio, sino en reconocer nuestras propias tormentas y aprender a navegar a través de ellas.

Ahora, sé que cuidar de nuestra salud y bienestar es esencial para ser líderes efectivos. Es la clave para llevar nuestro barco, y a nuestro equipo, a puerto seguro.

Así que, queridos capitanes, tomemos un momento para respirar, enfrentemos nuestras tormentas internas y aprendamos a ser los líderes que realmente queremos ser.

Hoy, tengo 32 años y te platico algunas cosas que me funcionaron durante estos 4 años.

El primer paso, reconocerlo…

Aprendí que el primer paso para manejar el estrés es reconocer que está ahí y entender cómo nos afecta.

Lamentablemente, no es algo que puedas aprender en TikTok. Durante mucho tiempo, ignoré mi propio estrés porque pensaba que admitirlo me haría parecer débil. Lo veía como parte necesaria del éxito, pero no es así.

El estrés se manifiesta en nuestro cuerpo a través de una hormona llamada cortisol. Piensa en el cortisol como el capitán de tu barco interno, que responde a cada ola y viento inesperado. En el mundo del freight forwarding, enfrentamos desafíos constantes que elevan nuestros niveles de cortisol, preparando nuestro cuerpo para enfrentar la presión.

A corto plazo, el cortisol nos da un impulso de energía al liberar glucosa en el torrente sanguíneo, mejora nuestra función cerebral y disminuye la sensibilidad al dolor. También pone en pausa funciones no esenciales como la digestión y la reproducción para que podamos enfocarnos en salir de la amenaza inmediata.

Sin embargo, si el cortisol se mantiene elevado por mucho tiempo, puede tener efectos negativos. Puede causar aumento de peso, debilitar nuestro sistema inmunológico y afectar la memoria y la concentración. Además, puede contribuir a problemas de salud mental como la ansiedad, la depresión y el insomnio. Es como si el capitán de nuestro barco estuviera siempre en alerta máxima, lo que eventualmente puede llevar al agotamiento.

Es importante reconocer que saber algunos de estos signos me ha ayudado a tomar medidas preventivas y abordar el problema de manera más efectiva, ajustando la forma en como opero dia a día.

Así como un capitán debe ajustar su rumbo en medio de una tormenta, nosotros también debemos aprender a manejar el estrés para mantenernos en el buen camino.

El segundo, aprender a manejarlo

Una vez que hemos reconocido el estrés, es esencial implementar estrategias prácticas para manejarlo.

La gestión del estrés no es una solución única para todos, y lo que funciona para una persona puede no ser eficaz para otra. Aquí, exploraremos algunas técnicas que puedes probar para reducir el estrés y mejorar tu bienestar general.

Ejercicio Regular: Mantenerse físicamente activo es una de las formas más efectivas de combatir el estrés. El ejercicio libera endorfinas, las hormonas del bienestar, que pueden mejorar tu estado de ánimo y aumentar tu energía. No es necesario que te conviertas en un maratonista o crosffit guy; incluso una caminata diaria de 20 minutos puede hacer una gran diferencia. Yo sigo a Dan Go, recomienda ejercicios básicos para gente que está en casa y en la oficina.

Respiración Consciente: Practicar la meditación o ejercicios de respiración profunda puede ayudarte a reducir la tensión y la ansiedad. Estas técnicas te enseñan a centrar tu mente y encontrar calma incluso en medio del caos. Te recomiendo la tecnica 1-4-2 del libro de Tony Robbins “Poder Sin Límites”. 1 segundo de inhalación, por 4 de retención y 2 de exhalación.

Equipo de Apoyo: Contar con una red de apoyo sólida es fundamental. Hablar con amigos, familiares o colegas de confianza puede ofrecerte nuevas perspectivas y ayudarte a encontrar soluciones. A veces, solo hablar sobre el problema te ayuda a ver las cosas más claras.

Leer y Escribir: Dedicarse a actividades que disfrutes fuera del trabajo puede proporcionar un escape saludable del estrés diario. En mi caso, leer me relaja y escribir, como este newsletter, me ayuda a liberar emociones, sean buenas o malas.

Ayuda Profesional: Esto siempre fue un tabú para mí, pero creo que cualquier persona que pueda introspeccionar y gestionar sus emociones está en ventaja. Sin embargo, buscar ayuda profesional en psicología no es malo. Un psicólogo puede ayudarte a ordenar tus ideas y entender tus emociones.

Gestión del Sueño: El descanso es fundamental. Solía pasar semanas durmiendo solo 1 o 2 horas por noche, a menudo debido al insomnio causado por la preocupación y ansiedad constante sobre la operación nocturna. Es crucial priorizar el sueño para mantener una buena salud.

Gestión de los Problemas: Los problemas se enfrentan mejor en equipo. El nivel de estrés es real, pero la diferencia es notable cuando al menos dos personas comparten y dedican tiempo a resolver un incidente en la operación.

El tercero, compártelo

Como líder, sé que es crucial manejar mi propio estrés y no transmitirlo a mi equipo. Aquí algunos puntos que me han ayudado:

Comunicación Efectiva: Fomentar una cultura donde todos se sientan cómodos compartiendo sus necesidades y preocupaciones. Por ejemplo, en nuestras reuniones semanales, animo a todos a hablar sobre sus desafíos y ofrecer sugerencias. Es un espacio seguro donde no hay represalias, solo apoyo.

Flexibilidad: Ofrecer opciones de trabajo flexible, como horarios ajustables o la posibilidad de trabajar desde casa. Esto ayuda a mi equipo a equilibrar mejor sus responsabilidades laborales y personales. Por ejemplo, si alguien necesita ajustar su horario para una cita médica o un evento familiar, lo hacemos sin problemas.

Espacios de Reflexión: Crear espacios para que el equipo pueda discutir lo sucedido, analizarlo y expresar sus emociones. Después de proyectos grandes, organizo sesiones donde todos pueden compartir lo que salió bien y lo que podríamos mejorar. Estas conversaciones nos ayudan a crecer y entendernos mejor.

Liderar con el Ejemplo: Establecer el tono para toda la organización. Intento contagiar de prácticas saludables de gestión del estrés y mantener un buen equilibrio entre trabajo y vida personal. Por ejemplo, me aseguro de tomar descansos adecuados y animo a mi equipo a hacer lo mismo. También comparto mis propias experiencias sobre cómo manejo el estrés, para que todos sepan que no están solos en esto.

Reflexión: Navegando hacia aguas más tranquilas

Ser el capitán del barco en el mundo del freight forwarding nunca ha sido fácil, y en México, la situación actual lo hace aún más incierto.

La presión constante, las decisiones críticas y la necesidad de mantener la operación pueden llevarnos al límite. Pero es crucial recordar que, para liderar eficazmente, debemos cuidarnos a nosotros mismos primero.

La gestión del estrés no solo es vital para nuestra supervivencia personal, sino que también es clave para ser un líder exitoso. Les recomiendo leer “Pleno” de Simon Cohen, al menos a mi me dejó un quote tatuado:

“Cuando ese éxito llega sacrificando tu salud, tu familia o tus amigos, entonces eso no es éxito”

He aprendido que en esta industria todo gira en torno a la comunicación y la empatía. Un ejemplo sencillo es cuando el equipo comercial, o incluso el propio dueño, cierra una operación que parece simple pero que operativamente es riesgosa y compleja. Esto puede complicar la semana, noche o día del equipo de operaciones. Muchas veces, tu equipo no sabrá decirte que no.

Escucha activamente la retroalimentación de tu equipo. Si sientes tensión, es probable que tú mismo hayas contribuido a crear esa situación.

Recuerda, un equipo feliz y saludable puede enfrentar mejor las dificultades con resiliencia.

Así que, capitanes, tómense un momento para respirar, reconozcan el desafío de ser líderes y trabajen juntos para navegar hacia aguas más tranquilas.

El viaje puede ser duro, pero con las herramientas adecuadas y un enfoque consciente, podemos llegar a nuestro destino de manera segura y exitosa.

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