Daniel Peimbert: En la Innovación la Mentalidad es Todo
El mundo del Freight Forwarding, ese engranaje vital en el comercio internacional, ha experimentado un crecimiento acelerado en las últimas décadas. Sin embargo, mientras otras industrias avanzan a pasos agigantados en términos de digitalización, el Freight Forwarding parece haber quedado atrapado en una jaula invisible creada por su dependencia en herramientas obsoletas como Excel y WhatsApp. Esta realidad, que en principio podría parecer trivial, representa una amenaza existencial para la eficiencia y competitividad de las empresas de logística en un mercado globalizado.
Imagina a un capitán dirigiendo un barco de carga con el radar sin funcionar; eso es exactamente lo que sucede cada día en las oficinas de logística de Latinoamérica.
Las decisiones críticas, los costos millonarios y la eficiencia de operaciones globales están siendo gestionadas con procesos arcaicos que carecen de precisión y agilidad. ¿El resultado? Un sistema vulnerable a errores humanos, demoras innecesarias y una creciente brecha frente a la digitalización global.
En este escenario aparece Daniel Peimbert 🚢, cofundador de Camtom, una emprendedor que descubrí en Shark Tank. Se lanzó a sacudir las bases de una industria que parece haber quedado atrapada en el tiempo. CamTom ha desarrollado una solución disruptiva: Inteligencia Artificial aplicada a los procesos aduaneros y del Freight Forwarder. Sí, la misma inteligencia que en otras industrias automatiza tareas complejas, ahora busca revolucionar la manera en que los agentes aduanales gestionan sus procesos internos, a un par de clics.
Pero el desafío es inmenso. Enfrentarse a una industria con más de 100 años de tradiciones arraigadas, donde la innovación ha sido postergada, no es tarea fácil. Sin embargo, Peimbert y su equipo están convencidos de que la logística es perfecta para la disrupción.
Toma tu taza de café y adentremonos en esta charla haciendo una dura crítica a la brecha tecnológica y la falta de innovación en la industria logística. Donde como dice Daniel:
La logística es suficientemente añeja, tienen procesos del porfiriato que Porfirio Díaz quien decretó: “tiene existir una figura llamado agente aduanal”.
La Realidad del Freight Forwarding: El Imperio de Excel y WhatsApp
Podría parecer absurdo, pero es real: una industria que maneja miles de millones de dólares anualmente, sigue siendo operada en gran parte a través de hojas de cálculo y mensajes de texto. Como bien lo describe Daniel
El sistema operativo de Latinoamérica en logística es Excel y WhatsApp, y es una industria de billones de dólares. ¿Chistoso no?
Esta situación pone en evidencia un problema estructural en el sector: la falta de inversión y adopción de tecnologías modernas que permitan mejorar procesos, reducir costos y aumentar la eficiencia operativa.
Esta afirmación, aunque simple, revela una realidad incómoda: el grueso del Freight Forwarding en nuestra región sigue operando bajo herramientas que fueron diseñadas para manejar tareas pequeñas, no la complejidad de cadenas de suministro globales.
¿Por qué es un problema? Porque mientras otras industrias han dado pasos agigantados hacia la automatización y la digitalización, el Freight Forwarding sigue confiando en hojas de cálculo manuales y aplicaciones de mensajería instantánea para coordinar movimientos multimillonarios de mercancías. Estas herramientas, aunque familiares y accesibles, no están diseñadas para manejar la complejidad de las operaciones logísticas globales, y su uso conlleva riesgos sustanciales.
Los Riesgos de una Operación Arcaica
El uso extendido de Excel y WhatsApp como principales herramientas operativas no solo es un símbolo de retraso tecnológico, sino que trae consigo serios riesgos. Cuando hablamos de manejar operaciones complejas que involucran múltiples actores, como transportistas, aduanas, almacenistas, y clientes finales, el uso de estas herramientas puede resultar en caos operativo (y dejame decirte que si lo es).
Las empresas que dependen de estas tecnologías no integradas están expuestas a:
Errores humanos: La manualidad en la captura de datos en hojas de cálculo genera un mayor riesgo de errores. Un mal dato introducido puede causar desde demoras hasta pérdidas económicas considerables.
Falta de trazabilidad: WhatsApp es eficaz para mensajes rápidos, pero no ofrece trazabilidad ni registro confiable. Un mensaje perdido puede significar la diferencia entre una operación exitosa o un cargamento retrasado.
Incapacidad de escalar: Mientras una pequeña empresa de freight forwarding puede operar decentemente con Excel y WhatsApp, este enfoque se vuelve inviable cuando el volumen de operaciones crece.
Los datos de México son estadísticamente inútiles… en una operación tuvimos que trabajar con formularios impresos y máquinas de escribir en pleno siglo XXI.
La realidad resalta la desconexión entre la relevancia económica de la industria y las herramientas con las que funciona. Ver personas que firman documentos para después escanearlos y enviarlos, en lugar de utilizar herramientas con firma electrónica, es el pan de cada día.
Este tipo de prácticas no solo limitan la capacidad de tomar decisiones informadas en tiempo real, sino que también exponen a las empresas a riesgos legales y financieros significativos. Imagina a un freight forwarder que, debido a un error en una fórmula de Excel, no calcula correctamente los costos de importación, generando una pérdida significativa. O considera el caos que puede surgir cuando se pierde una cadena de mensajes en WhatsApp, y una entrega crítica no se coordina a tiempo.
Estos son solo ejemplos cotidianos, pero ilustran el problema sistémico de depender de herramientas que simplemente no están hechas para manejar operaciones logísticas a gran escala.
La Falta de Educación: El Verdadero Obstáculo para la Innovación
Una de las barreras más grandes para la transformación digital en el freight forwarding no es la falta de soluciones tecnológicas, sino la resistencia al cambio. Peimbert lo resume claramente:
Money is not the same as innovation.
Muchas empresas tienen los recursos para adoptar nuevas tecnologías, pero no lo hacen porque sus equipos no están preparados para el cambio. Ejemplificó con el caso de una telefonía mexicana que domina el mercado, pero todas sus soluciones internas carecen de una buena experiencia al usuario.
Este es un problema de cultura organizacional. Los líderes de la industria deben entender que la innovación no es solo implementar una nueva herramienta, sino educar a sus equipos para que adopten nuevos procesos.
La Resistencia al Cambio: ¿Una Cuestión Cultural?
Muchos empresarios en el sector son conscientes de las ventajas de adoptar nuevas tecnologías, pero se enfrentan a una fuerte resistencia interna. Parte de este problema radica en la cultura organizacional. Como mencionó Peimbert, “El personal no está capacitado. Muchas veces la logística se está retrasando porque el personal no está lo suficientemente capacitado”
La resistencia al cambio no se limita a los niveles bajos de la organización. También es común encontrar directores generales y propietarios que no comprenden del todo lo que implica digitalizar una empresa. Esta falta de comprensión frena la adopción de tecnologías básicas y avanzadas, perpetuando básicamente el ciclo de dependencia en herramientas obsoletas.
Es un tema de reeducación. No puedes cambiar la forma de pensar de las personas fácilmente, ni de la noche a la mañana.
La Tecnología no es el Problema, es la Mentalidad
Podemos hablar de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización de procesos, o la integración de APIs, pero sin una mentalidad adecuada, todas estas innovaciones no pasarán de ser promesas vacías. Como menciona Peimbert, incluso cuando una empresa decide dar el salto hacia la innovación, muchas veces los equipos operativos se resisten o no son incluídos: “Ayer hicimos un kickoff. El cliente pagó la anualidad y los clasificadores, para esto los documentadores no tenían ni idea que ya habían pagado y lo estaban evaluando”
Esto refleja una desconexión grave entre la dirección estratégica y la operación diaria, donde el liderazgo puede estar listo para avanzar, pero los equipos siguen atrapados en viejas formas de hacer las cosas.
El verdadero desafío es cambiar la mentalidad de que estas herramientas son un lujo, cuando en realidad son una necesidad. La clave aquí no es solo invertir en tecnología, sino también en la educación. Las empresas deben ver la digitalización no como una carga, sino como una oportunidad para mejorar la eficiencia, reducir costos y ser más competitivas en el mercado global.
Un Cambio que Viene desde Arriba
Finalmente, la transformación en el Freight Forwarding no se logrará solo con tecnología. Se necesita un cambio cultural profundo, tanto a nivel directivo como operativo. Peimbert lo dice claramente:
La realidad es que estamos en el perfecto timing y en la perfecta industria, porque la logística no es perfecta, es perfectible.
Nunca había escuchado la palabra “perfectible”. Pero le da perfectamente al clavo de esa meta en esta industria.
El cambio debe comenzar desde la dirección. Los líderes de la industria deben ser los primeros en aprender lo que involucra, abrazar la innovación y guiar a sus equipos hacia una nueva forma de trabajar. Esto significa no solo pedir proyectos para invertir e implementar en tecnología, sino también en la formación de sus equipos, en la comunicación efectiva y abierta, en el desarrollo de una cultura de liderazgo, confianza, aprendizaje continuo y un sin fin de más temas.
Cerrando… ¿Por Dónde Empezar?
El Freight Forwarding está en una encrucijada. Puede continuar apoyándose en herramientas obsoletas, con el riesgo de quedarse rezagado en un mundo que no espera, o puede asumir el desafío de la transformación digital y adoptar la innovación como su nueva norma. La elección parece obvia, pero el camino no es sencillo. La innovación no es un destino final, sino un proceso continuo que requiere esfuerzo, visión y, sobre todo, una apertura constante a la retroalimentación y al cambio.
Esta conversación puede sonar como un balde de agua fría para la industria. Pero es necesario. El cambio comienza cuando dejamos de conformarnos con lo que ya funciona y empezamos a cuestionar lo que puede ser mejor. Aplaudir lo que están haciendo las grandes empresas es cómodo, pero no nos servirá de nada si no tomamos la iniciativa en nuestras propias organizaciones. El objetivo no es admirar lo que otros han logrado, sino empezar a actuar desde nuestro lugar, a nuestro ritmo.
El conocimiento es la herramienta más poderosa para combatir la resistencia al cambio. No soy un gurú de la innovación, ni pretendo darte una receta mágica. Cada empresa es un mundo distinto, con desafíos únicos. Sin embargo, lo que sí puedo ofrecer son preguntas clave que te ayudarán a entender dónde estás y qué necesitas para avanzar. ¿Sabes qué visualizas para tu empresa en temas de innovación? ¿Tus procesos están claros y mapeados digitalmente? Si la respuesta es no, ese puede ser tu primer paso antes de pensar en cualquier tecnología. ¿Cuántas herramientas usa tu equipo a diario y cuántas de ellas realmente facilitan el trabajo? ¿Tu equipo entiende el beneficio de las nuevas herramientas para su día a día?
La transformación digital no tiene por qué ser un salto al vacío. De hecho, los pequeños pasos, bien pensados y ejecutados, son la clave para que el cambio sea sostenible. Evaluar, planear, comunicar y ejecutar, sin perder de vista que cada avance, por pequeño que sea, es un paso hacia un futuro más competitivo y eficiente.
Si te dejó algo de aprendizaje esta charla con Daniel Peimbert 🚢 compártelo con tu red. Hagamos más grande este movimiento de redefinir al Freight Forwarder más alla del Excel.
Sigamos dejando huella 🐾